Crisis climática
La crisis climática es una amenaza creciente para el derecho a la educación de los niños, niñas y jóvenes de todo el mundo. Los peligros y las perturbaciones relacionadas con el clima, como la sequía, las olas de calor, los incendios forestales, las tormentas tropicales, la contaminación atmosférica y las inundaciones, pueden hacer que los niños, las niñas y los jóvenes no vayan a la escuela y repercutir considerablemente en su rendimiento escolar, así como en su salud y bienestar generales. Estos peligros naturales, sacudidas y fenómenos meteorológicos extremos a menudo dañan o destruyen las infraestructuras educativas y desplazan a estudiantes y docentes. La crisis climática también aumenta la probabilidad y la vulnerabilidad a los desastres de evolución lenta y a la degradación medioambiental, que pueden tener repercusiones económicas en la capacidad de las familias para mantener a sus hijos e hijas o pagar las tasas escolares. Esto puede llevar a niños, niñas y jóvenes a abandonar la escuela de forma permanente para poder trabajar y ayudar a mantener a sus familias. Las tasas de matrimonio precoz, embarazo precoz y violencia de género también suelen aumentar durante las crisis relacionadas con el clima. La crisis climática tiene un efecto desproporcionado en los niños, las niñas y los jóvenes que ya se enfrentan a la desigualdad y la discriminación, como las mujeres y las niñas, las personas con discapacidad, los miembros de las comunidades indígenas y otros. Mientras tanto, la pobreza crónica, el racismo sistémico y los legados del colonialismo siguen aumentando la vulnerabilidad de los grupos marginados a la crisis climática. Esto hace aún más urgente la necesidad de abordar los efectos del cambio climático en la educación, especialmente durante las emergencias.
Las medidas de adaptación y mitigación que dan prioridad a la equidad, la justicia social, la justicia climática y los enfoques basados en los derechos, como la provisión de una EeE de calidad, pueden fomentar la resiliencia climática, apoyar el cambio de transformación y conducir a resultados sostenibles para las comunidades. El planeamiento sensible a las crisis y la reducción del riesgo de desastres pueden reducir el impacto de las crisis climáticas en la infraestructura y el acceso a la educación y hacer que los sistemas educativos sean más resilientes. La EFTP y el desarrollo de competencias pueden preparar a los jóvenes para participar en economías sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. La EeE ayuda a los niños, niñas y jóvenes en situación de riesgo y a los afectados por las crisis a desarrollar competencias que pueden aumentar su resiliencia. La EeE también puede permitir que los niños, las niñas y los jóvenes se conviertan en parte de la solución al cambio climático, ayudándoles a comprender y abordar el impacto de la crisis climática y dotándoles de los conocimientos, habilidades, valores y actitudes que necesitan para actuar como agentes de cambio.
Esta colección ha sido elaborada por la Secretaría de la INEE. Para sugerir recursos o modificaciones, póngase en contacto con [email protected].



