Protección de la niñez
La protección de la niñez y la adolescencia en la acción humanitaria (CPHA) y la educación en situaciones de emergencia (EiE) son socios naturales en la respuesta humanitaria. Ambos sectores tienen mucho en común: ambos se centran en los niños y las niñas, son prioritarios para las poblaciones afectadas y, gracias a la colaboración, refuerzan mutuamente los resultados sectoriales. Tal y como se afirma en la edición de 2024 de las Normas Mínimas de la INEE, «una educación de calidad en situaciones de emergencia proporciona protección física, psicosocial y cognitiva que puede salvar y mantener vidas».
La programación integrada y conjunta de CPHA y EeE añade valor a las poblaciones afectadas, a los proveedores de servicios y a los donantes. El trabajo conjunto puede crear programas más eficientes, mejor orientados y más eficaces que den lugar a mejores resultados para los niños, las niñas y los jóvenes (La Alianza/INEE, 2021).
La Alianza para la Protección de la Niñez y la Adolescencia en la Acción Humanitaria (la Alianza) y la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE) se han comprometido a fortalecer la intersección entre la protección de la niñez y la educación durante las crisis humanitarias en todos los niveles del ciclo del programa humanitario y en todas las etapas de la respuesta.
Para obtener orientación, herramientas y recursos que apoyan la programación conjunta e integrada, consulte la página Protección de la niñez y educación.
Protección de la niñez
Las crisis humanitarias suelen tener efectos duraderos y devastadores en la vida de los niños y las niñas. Ya sean causadas por un conflicto armado o por un desastre por fenómenos naturales repentinos, las crisis exacerban las vulnerabilidades y los riesgos de protección preexistentes, además de crear nuevos riesgos para la niñez. Los niños y las niñas pueden enfrentarse a un mayor riesgo de lesiones y discapacidad, abandono, violencia física y sexual, angustia psicosocial y trastornos mentales, separación familiar, reclutamiento en fuerzas armadas, explotación y muerte. Los niños y niñas refugiados, desplazados internos y apátridas pueden ser especialmente vulnerables.
La protección de la niñez es la "libertad de toda forma de abuso, explotación, negligencia y violencia, incluyendo el acoso escolar; la explotación sexual; la violencia por parte de compañeros/as, docentes u otro personal educativo; los peligros naturales; las armas y municiones; las minas terrestres y municiones sin detonar; el personal armado; los lugares de fuego cruzado; las amenazas políticas y militares; y el reclutamiento en fuerzas armadas o grupos armados". Los actores y las intervenciones de protección de la niñez buscan centrar la protección de la niñez en la acción humanitaria para prevenir y responder a todas las formas de abuso, negligencia, explotación y violencia. Una protección de la niñez eficaz se basa en las capacidades existentes y refuerza la preparación antes de que se produzca una crisis. Durante las crisis humanitarias, las intervenciones oportunas apoyan la salud física y emocional, la dignidad y el bienestar de los niños y las niñas, las familias y las comunidades. La protección de la niñez en la acción humanitaria (CPHA, por sus siglas en inglés) incluye actividades específicas llevadas a cabo por actores locales, nacionales e internacionales de protección de la niñez. También incluye los esfuerzos de actores ajenos a la protección de la niñez que buscan prevenir y abordar el abuso, la negligencia, la explotación y la violencia contra los niños y las niñas en contextos humanitarios, ya sea a través de una programación general o integrada. Las organizaciones internacionales y nacionales, los grupos comunitarios y las escuelas, el apoyo familiar y los propios niños y niñas pueden contribuir a mejorar el nivel de protección que reciben. Las soluciones sostenibles se basan en estos factores de protección existentes y los refuerzan para que la niñez esté protegida a corto y largo plazo.
La experiencia demuestra una y otra vez que cuando se protege a la niñez de manera eficaz y holística, las demás iniciativas humanitarias -incluyendo la educación- tienen más éxito. A su vez, el fortalecimiento simultáneo de los sistemas de protección de la niñez y de educación ha demostrado ser una de las maneras más rentables de crear resiliencia y promover el desarrollo sostenible. Por lo tanto, es necesario un enfoque intersectorial para abordar los desafíos y riesgos multifacéticos a los que se enfrentan los niños y las niñas en contextos humanitarios.
Recursos clave
- La Alianza y la INEE han colaborado en la elaboración de la Nota de Orientación para el Apoyo a los programas integrados de protección de la niñez y educación en la acción humanitaria, que proporciona orientación, herramientas y recursos para apoyar el diseño, la implementación y el monitoreo de los programas.
- El portal web de la Iniciativa CPHA-EeE de la Alianza contiene toda esta información, junto con recursos actualizados.
- El documento de posición de la INEE-Alianza: Colaboración en materia de protección de la niñez y educación en situaciones de emergencia establece los fundamentos y principios que sustentan la colaboración intersectorial.
- El Marco de Colaboración para la Educación en Situaciones de Emergencia y la Protección de la Niñez del GEC-CPAoR ofrece orientación a los coordinadores y miembros de los clústeres sobre cómo colaborar entre clústeres en la planificación y el seguimiento de programas conjuntos e integrados.



