Protección de la niñez y educación en situaciones de emergencia: La integración es más importante que nunca
En estos tiempos de gran incertidumbre en el sector humanitario, los niños, niñas y jóvenes afectados por crisis y conflictos siguen necesitando educación y protección, independientemente de la financiación y las estructuras globales existentes. Es esencial que los actores dedicados a la protección de la niñez y la educación en situaciones de emergencia colaboren a través de programas conjuntos e integrados para abordar estas necesidades de manera integral. Las ventajas de dicha colaboración van más allá de la mejora de los resultados en materia de aprendizaje y bienestar de la niñez, ya que también contribuyen a formas de trabajo más ágiles y rentables.
La INEE y la Alianza han comprobado que la programación conjunta e integrada puede:
- Ayudar a mitigar los riesgos de protección, mejorar el bienestar general de los niños y las niñas y conducir a mejores resultados educativos.
- Aumentar la matriculación y la retención en los programas educativos.
- Evitar que los niños, las niñas y los jóvenes “se pierdan” en los espacios que quedan entre los distintos servicios.
- Maximizar el impacto de las intervenciones de múltiples sectores.
- Ser rentable y evitar la duplicación.
- Transformar la prestación de ayuda humanitaria, impulsar enfoques transversales y apoyar la agenda de localización, para fortalecer los sistemas y las comunidades en situaciones de crisis.
A medida que nos enfrentamos a crecientes limitaciones financieras y de capacidades, es más importante que nunca que trabajemos de manera transversal y situemos a los niños y las niñas en el centro de nuestras respuestas.
La INEE y la Alianza se unieron en 2020 para crear la iniciativa de Protección de la Niñez en la Acción Humanitaria (CPHA, por sus siglas en inglés) - Educación en Situaciones de Emergencia (EeE), con el fin de apoyar una mejor colaboración entre los sectores de protección de la niñez y educación en respuesta a las necesidades de los niños y las niñas, las comunidades y los sistemas que atraviesan crisis. Reconocíamos el excelente trabajo conjunto que ya se estaba realizando en situaciones de crisis en todo el mundo, pero queríamos aportar mayor claridad y orientación sobre cómo y por qué la colaboración intersectorial era fundamental para cubrir las necesidades de los niños, las niñas y los jóvenes.
Durante la primera fase se elaboraron publicaciones fundamentales. Entre ellas se incluyen un documento de posición en el que se exponían los motivos de la colaboración, así como un importante documento de investigación sobre el impacto del cierre de las escuelas por el COVID-19 en materia de educación y protección de la niñez. Con el apoyo del grupo asesor multi-agencial, se elaboró y publicó la Nota de Orientación, que ofrece a los profesionales un conjunto de directrices y recursos para apoyar la planificación y la implementación compartida de las respuestas. A lo largo de todo el proceso, garantizamos la alineación y la complementariedad con el trabajo de Colaboración en la Coordinación desarrollado por el Clúster de Educación Global (GEC, por sus siglas en inglés) y el Área de Responsabilidad de Protección de la Niñez (CPAoR, por sus siglas en inglés).
En junio nos pusimos en contacto con los miembros de La Alianza y la INEE para asegurarnos de que nuestra siguiente fase se ajuste a la realidad actual y a las experiencias de los profesionales. En primer lugar, se organizó un taller, seguido de una encuesta que se distribuyó a gran escala. En ambos casos se revisó cómo estaba avanzando la programación integrada y conjunta, qué herramientas se estaban utilizando y qué recursos adicionales se necesitaban para apoyar mejor este trabajo. La participación de ambos sectores fue impresionante, con 26 participantes en el taller de medio día y más de 360 profesionales que respondieron a la encuesta. Esto no solo indica el compromiso con el trabajo conjunto, sino que el entusiasmo y los comentarios ponen de manifiesto que la iniciativa sigue siendo muy importante y muy oportuna.
Guiados por todo ello, ahora nos centraremos en organizar la gran cantidad de recursos existentes de los miembros y las dos redes, proporcionando orientación sobre cómo y cuándo se pueden utilizar, en lugar de desarrollar nuevos recursos. Además, apoyaremos los esfuerzos de abogacía recopilando evidencias de lo que funciona y desarrollando argumentos relacionados, y recopilaremos estudios de casos y herramientas desarrolladas por organizaciones socias.
Reconocemos, ahora más que nunca, que trabajar en el nexo es fundamental. El trabajo realizado durante esta fase de la iniciativa conjunta se centrará más en apoyar a los sistemas y organizaciones nacionales que prestan servicios a los niños, niñas y jóvenes a través del nexo. Muchos de estos actores trabajan instintivamente de manera multisectorial, ya que se esfuerzan por responder a las necesidades específicas de los niños, niñas y jóvenes, y están en condiciones de garantizar que las respuestas más amplias sean específicas para cada contexto, culturalmente pertinentes y equitativas, desde la acción anticipatoria y la preparación hasta la respuesta y la recuperación.
Independientemente de lo que se decida en el actual “Reset” Humanitario, las necesidades de los niños, niñas y jóvenes afectados por conflictos y crisis no cambiarán. Para apoyarlos de manera integral en estos tiempos, se requieren formas de trabajo en las que las estructuras globales no dicten el diseño de los programas, en las que el trabajo intersectorial sea la norma y en las que los actores locales tengan el poder y los recursos para trabajar juntos y garantizar mejores resultados para los niños y las niñas a los que atienden.
La programación conjunta e integrada centrada en la niñez a nivel local es fundamental para garantizar que los niños y las niñas sigan estando mejor protegidos, se desarrollen cognitiva, social y emocionalmente, y puedan contribuir a la paz y la estabilidad de sus comunidades a medida que crecen.
Puede seguir contribuyendo a esta iniciativa compartiendo las experiencias y herramientas que utiliza en su propio trabajo. Esperamos tener noticias suyas y seguir colaborando en esta importante iniciativa.
¿Tiene ejemplos de proyectos o herramientas que demuestren y respalden la programación conjunta e integrada? Las herramientas pueden incluir marcos y herramientas de toma de decisiones que usted y su organización utilizan; herramientas MEAL para comprender las necesidades, los avances y el impacto logrado; herramientas operativas como términos de referencia u organigramas, y herramientas programáticas que respaldan intervenciones específicas; estudios de casos u otros. Si es así, póngase en contacto con Mark Chapple en [email protected]
Consulta sobre experiencias y necesidades, junio de 2025
Se organizó un taller consultivo con 26 participantes, entre los que se incluían facilitadores, ponentes, donantes, ONG internacionales y una ONG nacional. Reconocemos que la participación estuvo muy sesgada hacia el Norte Global y hacia las organizaciones que, hasta la fecha, han reivindicado roles de liderazgo en el trabajo de CPHA y EeE a nivel global y nacional.
Para garantizar que el proceso y los productos creados en 2025 se basen en una representación más amplia, distribuimos una encuesta entre los miembros de la INEE y la Alianza. Los resultados de la encuesta nos proporcionaron una imagen más representativa de las necesidades y perspectivas de las partes interesadas nacionales, incluyendo las ONG nacionales y los servicios gubernamentales. Un total de 362 profesionales de la educación y la protección de la niñez respondieron en los cinco idiomas (árabe 61, inglés 172, francés 97, portugués 5, español 27). La mayoría de los encuestados se encuentran en contextos de crisis (64%), mientras que el resto se divide a partes iguales entre situaciones post-crisis y otras (17%), con porcentajes más elevados en las comunidades lingüísticas árabe (77%), francesa (74%) y española (76%) que se encuentran en contextos de crisis. El 54% de los encuestados señaló que trabajaba en ambos sectores. De la mitad restante, el 38% indicó que trabajaba en educación y el 16% solo en protección de la niñez.
Recursos clave compartidos como parte de la encuesta y disponibles en los sitios web de la INEE y de La Alianza:
- Apoyo a los programas integrados de protección de la niñez y educación en la acción humanitaria
- Normas Mínimas de la INEE
- Normas Mínimas de Protección de la Niñez
- Recursos de la Alianza para el Trabajo Intersectorial
- Capacitación y Aprendizaje virtual de La Alianza
- Aprendizaje y Desarrollo de la INEE
- Colaboración CP-EiE en el Marco de Coordinación del Clúster Global de Educación (GEC) – Área de Responsabilidad de Protección de la Niñez (CPAoR) (en inglés)
- Cursos de aprendizaje en línea del Clúster Global de Educación sobre protección de la niñez (en inglés)



