Declaración conjunta de la Alianza y la INEE con motivo del Día Internacional para Proteger la Educación de los Ataques
En el Día Internacional para Proteger la Educación de los Ataques, la INEE y la Alianza expresan su rechazo de forma conjunta a todas las formas de ataques contra la educación y exhortan a todas las partes en conflicto a que respeten el derecho internacional humanitario, protejan las escuelas de los ataques y el uso militar, y garanticen que los niños y las niñas puedan continuar su educación en entornos escolares seguros y protegidos.
Las escuelas, los estudiantes y los docentes no son objetivos. Entre 2023 y 2024, y actualmente en 2025, hemos observado un aumento alarmante de los ataques contra la educación, con escuelas deliberadamente atacadas y destruidas. En el Informe del Secretario General sobre la niñez y los conflictos armados publicado este año, se manifiesta que las violaciones graves contra los niños y las niñas han aumentado en un 25% entre 2023 y 2024. A nivel mundial, 234 millones de niños y niñas en edad escolar se ven afectados por conflictos, y 85 millones de niños y niñas están completamente fuera de la escuela debido a la destrucción, los ataques y los desplazamientos. Esto tiene que acabar.
Cuando se destruyen las instalaciones educativas, no solo se pierden edificios físicos, sino también las esperanzas, los sueños y las aspiraciones de miles de niños y de niñas; para muchos niños y niñas afectados por conflictos y crisis, la escuela es uno de los pocos lugares donde pueden sentirse seguros y protegidos. Es un lugar donde no solo reciben educación, sino también apoyo psicosocial, la oportunidad de socializar de forma segura con sus compañeros y compañeras y, en algunos casos, alimentos, vacunas, agua potable y saneamiento.
La educación de calidad funciona como un factor de protección, en el que los actores dedicados a la protección de la niñez y la educación pueden trabajar juntos. La escuela puede proteger a los niños y las niñas de la exposición a riesgos para su protección, como la violencia y el abuso, el reclutamiento en fuerzas armadas, el trabajo infantil y el matrimonio precoz. Si las escuelas cierran debido a ataques o a su uso con fines militares, los niños y la niña pierden la protección que estas les brindan.
En demasiados conflictos en el mundo actual, los sistemas educativos son blanco sistemático de ataques: desde Palestina hasta Sudán y Ucrania, las escuelas son atacadas, los estudiantes y docentes asesinados y a los niños y las niñas se les niega su derecho a la educación. En Gaza, todas las escuelas han sido cerradas y casi el 97% de los edificios escolares han sido dañados o destruidos, lo que significa que 625.000 estudiantes no tienen dónde aprender. En Sudán, los ataques contra la educación se han cuadruplicado año tras año, con la mayoría de las escuelas cerradas y 18 millones de niños y niñas sin escolarizar debido al conflicto. En Ucrania, 3.524 instituciones educativas han sufrido daños desde el inicio de la invasión a gran escala, y 360 han quedado completamente destruidas. Estas devastadoras cifras son solo algunos ejemplos del alcance que están adquiriendo los ataques contra las escuelas y de cómo los conflictos están perturbando la educación en todo el mundo.
De forma conjunta, la INEE y la Alianza instan a las partes en conflicto a garantizar el respeto de los derechos de los niños y las niñas, tal y como se consagran en la Convención sobre los Derechos del Niño, y a velar por el cumplimiento del derecho internacional humanitario, la protección de las escuelas frente a ataques y usos militares, y la protección de los estudiantes y docentes como civiles. Instamos a todos los Estados a que ejerzan su influencia para garantizar que se aplique este nivel básico de protección de los niños, las niñas y los sistemas educativos, y que los infractores rindan cuentas.
También hacemos un llamamiento a los Estados para que reconozcan y respalden la Declaración de escuelas seguras y sus directrices, que cumplen ahora su décimo año; en ellas se pide a los Estados que se comprometan a garantizar la seguridad y la accesibilidad de las escuelas, los docentes y los estudiantes durante los conflictos.
Por último, la INEE y la Alianza hacen un llamamiento a los líderes humanitarios, los donantes y los gobiernos para que garanticen la priorización y la financiación de respuestas integradas de protección de la niñez y educación para el creciente número de niños y niñas afectados por crisis y conflictos, de modo que puedan estar mejor protegidos y la educación pueda proseguir de forma segura.
Para obtener información sobre los instrumentos jurídicos que protegen la educación durante los conflictos, consulte nuestra hoja informativa aquí.
La INEE y la Alianza están colaborando en una iniciativa para apoyar la protección de la niñez y la educación de forma conjunta e integrada en programas de emergencia, lo que incluye garantizar que la educación pueda continuar de forma segura en situaciones de conflicto y crisis. Nuestra nota orientativa, diseñada para apoyar este enfoque intersectorial, se puede consultar en línea aquí.



