Reimaginando la educación en situaciones de emergencia: una conversación entre Helena Murseli y Faiza Hassan


Con el aumento de las situaciones de crisis a nivel global y la reducción de la financiación tradicional de los donantes, es más importante que nunca replantearse la forma de apoyar la educación en situaciones de emergencia. En respuesta a ello, la INEE, junto con las partes interesadas en la Educación en Situaciones de Emergencia (EeE), está convocando una serie de debates nacionales, regionales y globales para reflexionar sobre Cuál es el futuro del sector educativo y, en concreto, de la EeE. Qué viene ahora (What’s Next) supone un replanteamiento estratégico de los mecanismos de prestación de la EeE y consiste en repensar el sector de la educación como un sector dirigido por actores locales, que dependan menos de los donantes tradicionales, y que ofrezca una nueva perspectiva de cómo puede ser la EeE en la práctica.
En esta conversación, Helena Murseli, asesora sénior global de educación de UNICEF, y Faiza Hassan, directora de INEE, reflexionan sobre el futuro de la educación en situaciones de emergencia y del sector educativo en general. Juntas, exploran cómo el sector puede pasar de programas reactivos a soluciones a largo plazo, sostenibles y basadas en la equidad que formen parte de los sistemas educativos nacionales.
Faiza: Hola Helena, estaba deseando tener esta conversación. El ámbito de la educación en situaciones de emergencia está experimentando muchos cambios importantes en este momento y, aunque los desafíos son cada vez mayores, creo que también es una oportunidad para replantearnos cómo abordamos nuestro trabajo. Empecemos por lo más esencial: ¿qué opinas sobre el futuro de la educación en situaciones de emergencia y del sector educativo en general?
Helena: Gracias, Faiza, es un placer estar aquí contigo. Creo que nos encontramos en un momento decisivo. La EeE tiene que dejar de ser reactiva. El futuro debe centrarse en crear sistemas educativos resilientes e inclusivos que puedan hacer frente a las crisis, ya sean provocadas por conflictos, el clima o los desplazamientos. Eso significa pensar a largo plazo. Necesitamos sistemas que sean adaptables y flexibles, sí, pero también que estén profundamente integrados en las políticas y la planificación nacionales. La EeE tiene que formar parte del sistema educativo principal y del sector educativo, no ser una vía paralela. Así es como garantizamos la sostenibilidad y el impacto real.
Faiza: Por supuesto. Y con la reducción de la financiación tradicional de los donantes, me pregunto cómo podemos convertir esta crisis de financiación en una oportunidad real de transformación para el sector educativo. ¿Qué opinas? ¿Cómo podemos aprovechar este momento para impulsar modelos de financiación más diversificados?
Helena: Este es un contexto difícil, pero también representa una oportunidad. La disminución de los fondos tradicionales de los donantes es una llamada de atención para que el sector priorice la apropiación local y diversifique las formas de financiar la educación. Debemos fortalecer las iniciativas educativas impulsadas por la comunidad, empoderar a los actores locales y crear modelos de financiación que vayan más allá de los donantes tradicionales, como la participación de fundaciones privadas, comunidades de la diáspora y gobiernos locales. Y no debemos subestimar la innovación local, ya que muchas de las soluciones de EeE más sostenibles provienen de la base. También debemos explorar seriamente formas alternativas de proporcionar aprendizaje más allá de las escuelas y diversificar las modalidades de aprendizaje a través del aprendizaje digital y a distancia.
Faiza: Totalmente de acuerdo. Y también debemos mantener la educación en la agenda, especialmente cuando tantos sectores compiten por la atención y se habla de restarle prioridad a la educación como parte de la respuesta humanitaria. ¿Cuál es tu opinión? ¿Cómo podemos abogar mejor para que la educación siga siendo una prioridad en las emergencias?
Helena: La abogacía comienza con un replanteamiento del discurso. La educación no es una cuestión secundaria, sino que es fundamental para la supervivencia, la estabilidad y la recuperación. La educación salva vidas y también las transforma. Debemos comunicar esto con claridad, respaldándonos en datos e historias humanas. Además, debemos participar estratégicamente en foros globales, ya sean cumbres climáticas, conferencias humanitarias o eventos de consolidación de la paz. La EeE tiene un lugar en cada una de esas conversaciones. La creación de coaliciones es clave, debemos trabajar codo con codo con actores de los sectores de la salud, la protección y el clima para mostrar cómo la educación es fundamental para todo ello.
La evolución del rol de la EeE
Faiza: Teniendo en cuenta todo lo que estamos enfrentando, desastres climáticos, conflictos, desplazamientos prolongados, ¿cómo ves la evolución del papel de la EeE?
Helena: Excelente pregunta. Las cifras son abrumadoras: más de 230 millones de niños y niñas en más de 60 países se ven afectados por crisis. Incluso cuando están matriculados, el aprendizaje no está garantizado. Solo el 17 % de los niños y las niñas afectados por crisis en la escuela primaria alcanzan un nivel básico de competencia lectora. Por lo tanto, la EeE debe ir mucho más allá de la reapertura de las aulas. Se trata de crear sistemas educativos que sean resistentes a las crisis, adaptables y sostenibles. Esto incluye integrar la EeE en las estrategias educativas nacionales, los marcos de protección social y los esfuerzos de consolidación de la paz. A medida que el sector evoluciona, también deben hacerlo las funciones de quienes trabajan en él. Los docentes, que suelen ser los primeros en responder cuando la educación se encuentra en crisis, necesitan un mayor apoyo, formación y reconocimiento. La sociedad civil, las organizaciones internacionales y las comunidades tienen un papel que desempeñar en la construcción de un ecosistema de EeE más resiliente, coordinado y equitativo.
Cambiando la narrativa
Faiza: Está claro que debemos replantearnos cómo ve el mundo la educación en situaciones de emergencia. ¿Qué opinas? ¿Es necesario reformular el discurso global sobre la educación en situaciones de emergencia?
Helena: Por supuesto. Con demasiada frecuencia, la educación en situaciones de emergencia se considera algo temporal u opcional. Esto tiene consecuencias reales. Muchos niños y niñas afectados por crisis y conflictos pasan toda su edad escolar como refugiados o desplazados internos. Lamentablemente, las intervenciones de educación en situaciones de emergencia en estos contextos suelen ser a corto plazo y están poco conectadas con los sistemas educativos nacionales, lo que deja a millones de niños y niñas sin oportunidades de aprendizaje estables y consistentes. Como mencioné anteriormente, la educación no solo cambia vidas, sino que las salva. Debemos posicionar la EeE como una parte fundamental de los sistemas educativos nacionales, no como algo que funciona de forma aislada. Eso significa asegurarnos de que los niños y niñas, los docentes y las comunidades sean el centro de la configuración de las soluciones. Sus voces deben impulsar las decisiones. También debemos incorporar a nuevos sectores y socios al debate, como empresas tecnológicas privadas, organizaciones climáticas e incluso actores financieros. La EeE no pertenece a un solo ámbito. Es una cuestión transversal que afecta al desarrollo, la ayuda humanitaria y la consolidación de la paz.
Reflexiones finales
Faiza: Gran parte de lo que hemos debatido apunta a una conclusión importante: a medida que las crisis mundiales se vuelven más frecuentes y complejas, la comunidad de la EeE debe liderar con un firme compromiso con la equidad y garantizar que los actores locales ocupen un lugar central en la toma de decisiones y la configuración de las soluciones.
Helena: Efectivamente. Si lo hacemos bien, mediante cambios políticos audaces, inversiones en sistemas resilientes y un cambio de narrativa, podemos transformar la educación en situaciones de emergencia (EeE) para que pase de ser una intervención reactiva a convertirse en una piedra angular de la preparación, la recuperación y la paz.
¿Cuál es el futuro de la EeE?
¡Queremos conocer su opinión! Con la reducción de la financiación tradicional de los donantes, es más importante que nunca replantearse la forma de apoyar la educación en situaciones de emergencia. ¿Cómo han afectado los recientes recortes de financiación a la prestación de servicios educativos en su contexto? ¿Cómo ve la evolución de la educación en contextos de emergencias? ¿Y cómo podemos seguir garantizando el acceso a una educación de calidad para todos los niños y las niñas sin depender tanto de la financiación tradicional de los donantes? ¿Cuáles son sus esperanzas, aspiraciones y planes?
¡Esperamos noticias suyas!



